“Adolescentes Seguros y
Responsables en la WEB”
Ensayo
Hoy en
día las redes sociales son unas herramientas fantásticas para comunicarse,
informarse y divertirse, pero se debe conocer cómo funcionan de forma básica en
aspectos de seguridad para poder orientarnos a los más jóvenes hacia un uso
responsable y seguro.
Son
muchos los riesgos que acarrea el uso de Internet y estos fueron los
principales consejos se han señalado y que debemos seguir si queremos ahorrarnos
más de un disgusto:
·
Conocer el uso de las redes sociales para guiar la
participación de los más jóvenes.
·
Establecer criterios para crear cuentas.
·
Establecer criterios para crear relaciones en cada red
social.
·
Crear un archivo de contraseñas familiar.
·
Crear email de recuperación con control paterno.
·
Tomar precauciones ante el uso de redes wifi abiertas y
públicas poco seguras.
En el
mundo actual se mueve en un espacio de interconexión entre las redes sociales, las
diferentes apps (juegos, utilidades, etc.) y las aplicaciones de mensajería
instantánea, convertidas en potentes y activas redes sociales,
donde destaca el ya conocido WhatsApp, los chats se han convertido en un fenómeno viral implantado
en la cultura popular, aseguran una forma de comunicación instantánea, con la
posibilidad de enviar archivos de todo tipo: fotografías, vídeos o incluso
audios, conocidos popularmente entre los usuarios como “notas de voz”. En los
últimos años han surgido otras como Line, Viber, KIK Messenger, Facebook Messenger, entre otras
muchas, pero con bastante menor calado social que WhatsApp, aunque entre los
más jóvenes la que se consolida y populariza en los últimos años es SnapChat, que
permite el envío de mensajes efímeros, que solo permite que se vean durante 5
segundos, aunque se puede determinar que duren entre 1 o 10 segundos.
Hoy en
día aunque los principales problemas de la web surgen en las redes sociales,
las más populares son: Facebook, Twitter, Instagram, Pinterest, Foursquare (Swarm), Youtube, Google+ y Linkedin,
también existen algunas de las aplicaciones que se están popularizando entre
los jóvenes (y no tan jóvenes), que podríamos catalogar de “ligoteo” como es el
caso de Tinder, Badoo o Lovoo.
Todas ellas hacen uso del sistema de geolocalización de nuestro Smartphone para mostrar
al otro usuario el lugar aproximado en el que este se encuentra y la distancia
que existe entre ambos, lo que representa uno de los principales riesgos de
seguridad.
Cada
una de las redes sociales tiene una funcionalidad, un tipo de relación, un tipo
de conversación y unas características, por tanto, diferentes riesgos, pero a
pesar de ello se pueden establecer una serie de recomendaciones comunes que
nosotros como jóvenes debemos tomar en cuenta:
·
Ser discreto: no dar datos personales.
·
No creerse todo lo que se lee.
·
Pensar dos veces antes de escribir.
·
Hacer un uso responsable y/o “profesional”.
·
Estar siempre alerta ante posibles comportamientos
extraños.
·
Comprobar la configuración de privacidad en todas y cada
una de nuestras redes y apps.
Una herramienta
clave para la seguridad de los más jóvenes, es que los padres puedan monitorizar la actividad de sus hijos en las redes
sociales para supervisar el uso que hacen de estas plataformas y controlar la
reputación online de los menores, gracias a esta acción podemos
establecer procedimientos para tratar de controlar lo que se dice en Internet
sobre una persona. Algunas herramientas
básicas como las alertas de Google, pueden ayudar a los padres a estar alerta de
si se dice algo de sus hijos en alguna web. Otra buena manera de
monitorizar las redes sociales de nuestros hijos, es siguiendo la actividad
pública que estos realizan o revisando los “hashtags” más usados por los
jóvenes y revisar las menciones que otros usuarios hacen de él.
Una herramienta de
monitorización sencilla y gratuita en su versión más básica es Hootsuite,
aplicación de gestión de redes sociales que permite a los padres poder seguir
la actividad de los perfiles de sus hijos en diversas redes sociales.
Por otro
lado, también existen aplicaciones
de control parental tanto para los ordenadores como para los Smartphone y
tabletas. Este tipo de sistemas puede ser más difícil de
implementar en el ecosistema digital de las familias dependiendo de la edad del
menor y el tipo de usos que haga con los dispositivos. Se trata de una serie de
herramientas destinadas a controlar el uso que los niños hacen de los teléfonos
móviles, y poder así vigilar la navegación, bloquear ciertas aplicaciones y
utilizar un navegador infantil. Google, por ejemplo, ofrece una herramienta de
control de tu presencia en Internet que te permite eliminar la información que
no deseas que aparezca y te avisa cada vez que se muestra algo nuevo sobre ti,
aunque no es la única.
Señales
de alarma que los padres deben estar pendientes en el uso de Internet
especialmente atentos en caso de:
ü Acceso a información inapropiada o nociva (sexo, drogas,
violencia, etc.) por parte de los hijos que pueda afectar a su desarrollo.
ü La recepción de correos con contenidos inadecuados,
amenazas, insultos o mensajes de personas ajenas al círculo de amigos de
nuestros hijos.
ü Acceso a páginas con contenidos ilegales relacionados con
el racismo, la xenofobia, la pornografía infantil, tráfico de drogas,
pedofilia, sectas y otros contenidos ilícitos.
ü Acceso a Salas de Chat privadas en la que los hijos
pueden chatear con desconocidos con falsas identidades y oscuras intenciones.
ü Compras en Internet sin la autorización paterna usando
tarjetas de créditos de los padres u otros familiares
ü La utilización de juegos de forma compulsiva (algunos de
ellos muy competitivos o similares a juegos de apuesta) que pueden provocar
problemas de ludopatía.
ü Detectar en los hijos cualquier necesidad compulsiva a
conectarse a Internet (ciber-adicción)
Como jóvenes debemos concientizar sobre los cuidados que hay
tener al hacer uso de la web y saber usar de manera adecuada las herramientas
que se nos han permitido usar para que
comprender los riesgos de una exposición irresponsable.
Es importante generar conversaciones en familia
acerca del cuidado de la privacidad y de la imagen que uno muestra en red.
Para finalizar, se
debe recalcar que es muy importante que si navegamos en las redes sociales
debemos de contar con un buen antivirus que proteja nuestra unidad, así como la
de poseer un sistema de control parental que evite a los jóvenes los contenidos
inadecuados independientemente del coste que estos supongan; ya que, en
ocasiones, lo barato puede salir demasiado caro.

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